Expertos defienden en el Congreso subir el precio del alcohol para reducir las enfermedades hepáticas
Advierten del riesgo de cáncer hepático por la hepatitis Delta
MADRID, 19 (EUROPA PRESS)
El jefe del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, José Luis Calleja, ha defendido en el Congreso de los Diputados la aplicación de políticas fiscales que incrementen el precio de las bebidas alcohólicas para reducir su consumo, al considerar que se trata de una de las medidas más eficaces para disminuir la carga de enfermedad hepática asociada al alcohol.
"Además de tener acceso a futuras innovaciones terapéuticas, necesitamos acción política. Son necesarias políticas de financiación y, sobre todo, fiscales en relación con el alcohol, ya que su consumo reduce de forma muy importante la carga de enfermedad hepática", ha señalado Calleja durante la jornada 'Abordaje actual de las enfermedades hepáticas: un reto de salud pública y equidad social', que ha coordinado.
En la jornada, en la que ha colaborado Gilead, Calleja ha señalado que los dos principales problemas de la salud hepática son el consumo de alcohol y la esteatosis hepática metabólica. En este sentido, también ha abogado por impulsar políticas fiscales que favorezcan el acceso a alimentos saludables, con el objetivo de reducir las tasas de obesidad y sobrepeso, que afectan a alrededor del 40 por ciento de la población española, especialmente entre los jóvenes, y que, según ha advertido, derivarán en un aumento de la enfermedad hepática metabólica en el futuro.
Por su parte, el director científico de la Cohorte Cantabria, Javier Crespo, ha apostado por regular la publicidad, el acceso y el etiquetado de los alimentos ultraprocesados, a los que ha definido como "productos comerciales destinados al consumo más que como alimentos".
En este contexto, ha coincidido la directora general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pilar Aparicio, quien ha subrayado la necesidad de reforzar las políticas de prevención de las enfermedades hepáticas. "Para el alcohol necesitamos una unidad ciudadana para luchar contra ello, porque es un sector económico potente, pero no puede ser que esté por encima de la salud", ha manifestado.
HEPATITIS DELTA Y COLANGITIS BILIAR PRIMARIA
En la jornada, también se han abordado dos enfermedades hepáticas minoritarias como la hepatitis Delta y la colangitis biliar primaria. En este punto, Calleja ha reclamado la implantación sistemática del cribado de hepatitis Delta en todas las personas con hepatitis B y enfermedad activa, así como la generalización del doble diagnóstico reflejo (DDR) en hepatitis Delta, con el objetivo de evitar diagnósticos tardíos, facilitar el acceso temprano al tratamiento y reducir complicaciones graves como la cirrosis o el cáncer de hígado.
Este cambio de enfoque se ve respaldado además por la reciente clasificación del virus de la hepatitis Delta como carcinógeno para humanos por parte de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la Organización Mundial de la Salud.
"Tenemos restricciones a nivel de todo el territorio nacional para tratar a los pacientes con fases menos avanzadas de hepatitis D o de colangitis biliar primaria. Tenemos que ser capaces de hacer llegar la innovación terapéutica también a los pacientes que no presentan enfermedad hepática avanzada, precisamente para evitar que progresen y lleguen a situaciones más graves", ha sostenido Calleja.
Tras ello, Crespo ha pedido prestar atención a estas enfermedades minoritarias: "España dispone ya de una estrategia de país para las enfermedades hepáticas; el reto ahora es aplicarla, adaptándola a los nuevos desafíos, de modo que se pueda mejorar el diagnóstico precoz, reducir inequidades y garantizar que los avances lleguen a todos los pacientes".
MAS DE 600 HÍGADOS SE DESCARTARON PARA TRASPLANTE EN 2025
Por su parte, la directora general de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Beatriz Domínguez-Gil, ha explicado que en 2025 se descartaron en España 613 hígados para trasplante tras ser evaluados por los equipos extractores al no reunir las condiciones necesarias para su utilización.
"Uno de cada tres hígados que se fueron a extraer no fueron válidos para trasplante y este porcentaje, un 33 por ciento, aumenta año tras año", ha señalado.
Domínguez-Gil ha precisado que a esta cifra se suman los potenciales donantes que ya presentaban una enfermedad hepática conocida o en los que se detectó una patología hepática aguda o crónica durante el proceso de evaluación. "Estos datos nos dicen que la situación de salud hepática de nuestra población es preocupante", ha afirmado.
La responsable de la ONT ha destacado que una de las principales causas de descarte es la enfermedad hepática grasa, asociada tanto a factores metabólicos como al consumo abusivo de alcohol. En este sentido, ha defendido reforzar la promoción de hábitos de vida saludables y ha apostado por impulsar la innovación y mejorar los sistemas de información y registros clínicos para disponer de una imagen más precisa de la carga real que suponen las enfermedades hepáticas en España.
No obstante, Domínguez-Gil ha destacado el impacto que ha tenido el tratamiento de la hepatitis C para reducir el número de trasplantes hepáticos en España durante la última década. Según ha explicado, hace diez años alrededor de 2.300 pacientes permanecían en lista de espera para un trasplante de hígado, mientras que en la actualidad esa cifra se ha reducido en unas 600 personas, hasta situarse en torno a los 1.700 pacientes, gracias a los avances terapéuticos frente a esta enfermedad.
"Hay pocas políticas sanitarias que ilustren tan claramente cómo una estrategia de salud pública puede traducirse en un beneficio directo para los pacientes", ha finalizado.
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