Toros y toras
Recuerdo que una de mis hijas, de pequeña, cuando se refería a la pareja del toro lo llamaba “la tora”, porque no tenía claro que nuestras pintas, las vacas, tuviesen mucho que ver con el macho de las corridas de toros. Y es que tienen vidas separadas, él vive a cuerpo de rey en las dehesas y ella en nuestros praos.